el hambre

«El hambre no es tan persistente como su memoria, como la marca en la boca del estómago que angustia y retuerce. Duele en carne propia y, si tenés un poquito de humanidad, en la ajena.» Lihuel & Nick – Frente Grande La Rioja

El hambre no es tan persistente como su memoria, como la marca en la boca del estómago que angustia y retuerce. Duele en carne propia y, si tenés un poquito de humanidad, en la ajena.

Y es para siempre. Cuando pasaste hambre no te olvidás más de esa incertidumbre de pensar sólo en comer.

Con hambre no se puede estudiar, ni pensar, ni proyectar.

Con hambre se acepta la humillación a cambio de comida.

Con hambre, vivir no es vivir.

Cuando alguien pasa hambre es permeable a la violencia, porque no… la violencia no es una elección.

Como no es una elección la vulnerabilidad a la integridad física y sexual.

Y se puede ver la mirada del hambre, cuando casi implorando que le compres, el hambre te ofrece estampitas, medias, bolsas de residuos, facturas, ropa o una limpiada de parabrisas.

Cuando hay hambre florece la rapiña sobre los hambrientos.

Y los hambrientos se vuelven moneda de cambio. Y ni siquiera hace falta el crimen organizado: un abuelo, un tío perverso que pagan el fiado del almacén pueden someter a toda una familia a la humillación del hambre y la desesperación.

La pederastia, la explotación sexual, laboral, la humillación florecen en la miseria, en la falta, en la desigualdad.

Y junto con ese hambre crece el otro hambre ….de justicia social.

La madre que tiene autonomía puede alimentar, vestir, sostener a sus hijos en salud y dignidad.

Pero la madre con hambre, con niños que pasan hambre está a merced de quien, por pura perversión, ofrece un alivio a esos estómagos a cambio de su propia satisfacción.

No es una teoría política, ni sociológica ni antropológica: es lo que pasa cuando prolifera la miseria.

Y vengan, vengan a decirme qué veo injusticias en todas partes, que mezclo todo.

Tu feminismo blanco de redes y polémica a los gritos no es política, es pose. Tu peronismo optimista de libre empresa es una quimera perversa, mientras desfilan todo el día, los ojos llorosos con una especie de risa que es una mueca, esperando algo de alguien, que nunca llega y si alguien da algo, será con “todo el horror de la lástima” en medio de un acto solemnoso.

Justicia social en acción, o el feminismo, es protección de la integridad, es garantizar la dignidad de mujeres, niños y niñas, y aunque no lo creas, son varones que laburan para sus familias.

Y dignidad es poder todos los días, tener donde vivir y no pensar en la supervivencia.

El que te venda el buzón del liberalismo y la elección del consumo te está hablando de sí mismo, ni te habla a vos.

Vos sos sólo el medio para sus objetivos.

Ellos son el tío perverso a gran escala.

La memoria del hambre queda grabada como un tatuaje invisible. Imposible de olvidar e imposible de no sentir algo cuando ves a alguien en esa situación. A no ser que seas un amoral.

La memoria muscular no es sólo para los deportes.

La angustia se inscribe ahí.

La angustia del hambre.

Porque la crueldad del hambre, no tiene parangón. El que queda sin trabajo, pega el portazo en su casa, sabe de la humillación de su mujer ante el carniza que intenta violentarla por un pedazo de espinazo. Mientras el más chico llora porque ya no hay un litro de leche. Y junto con el hambre viene la impotencia, la desesperación y la angustia casi permanente. Y la tentación siempre a mano, de intentar una solución riesgosa, aunque sea violenta, ilegal ….o fatal

Lihuel & Nick – Frente Grande La Rioja