pedido de justicia

Por Gabriel Oscar Silisque  – Tal vez me hubiera gustado que en la marcha donde se pedia justicia por Sabina, la niña  víctima de femicidio en el barrio Desatanudos, la gente de la Carpa de Angelelli, se hubiera acercado espontáneamente. Es por esto que  veo con preocupación  que todo se celebra en el Centro,   pero en los barrios, donde está el alma de Angelelli, no está la carpa. No está el obispo, no están los escritores, si están algunos curas, pocos. Igual que en el interior, donde han sido asesinados nuestros cuatro mártires.  Las celebraciones son secundarias. Claro que hay responsabilidad de la iglesia, pero también mía,  tal vez  por no saber transmitir que en los márgenes y no en el centro,  está la verdadera vida del Pueblo. Abrazo hermanos.