WhatsApp Image 2019-04-26 at 9.53.18 PM.jpeg

Dentro de un proceso cada uno de los pasos es importante. Aunque algunos son más llamativos que otros. Ni lo pretendió, ni tan siquiera imaginó que su pequeño gesto daría pié a la mayor revolución incruenta de la historia no solo de su país, sino del mundo.

Celeste Martins Caeiro volvía a su casa aquel 25 de Abril del 74 con un ramo de claveles, sobrante de las ventas del día. Se cruzó con unos soldados y uno de ellos le pidió un cigarrillo y Celeste que no tenía le ofreció uno de sus claveles. El soldado lo cogió y lo colocó en el cañón de su fusil, ella siguió repartiendo flores entre los soldados hasta acabar su ramo y después al correrse la voz, otras floristas salieron a las calles y continuaron ofreciendo flores a los militares.

Este insignificante gesto dio pie a la que mundialmente se conoce desde entonces como La Revolución de los Claveles, y que fue el detonante para la caída definitiva del autoritario régimen de Antonio Oliveira de Salazar el dictador luso que mantuvo bajo la terrible bota de la dictadura a Portugal durante 48 largos años.