WhatsApp Image 2019-05-27 at 10.49.51 PMResistiendo la lógica en la que se dirime la interna peronista local, la precandidatura de “Pocho” Brizuela se consolida proponiendo  audacia y coherencia.   Desde el entorno de organizaciones y militantes independientes que sostienen  su postulación,  afirman que la misma es un factor de presión  hacia el PJ y una alternativa de resguardo para con el frente antineoliberal que propone la formula Fernández Fernández.  Por Alejandro Jesús Romero

Para la mirada de buena parte del espacio K, el Secretario DDHH de la provincia  es una pieza bisagra en el oficialismo, pues su figura jugó una fuerte  representación del proyecto nacional y popular en el gobierno provincial. Sin embargo, de cara al armado para las elecciones 2019 y tras la proscripción de Sergio Casas, esta representación  no encuentra correspondencia en el debate de la interna del PJ.

El planteo que hacen desde  “La 20”, que es el espacio que sustenta la candidatura de Pocho, reclama no ser convidado de piedra  en la discusión grande. En el fundamento no dejan afuera el hecho  de no ser   la única organización peronista del kirchnerismo en la provincia. Sin embargo,  consideran que la candidatura de Pocho,  es posible y necesaria,  para  interpelar  hacia dentro y para ubicar “la bandera  de Cristina por afuera de  cualquier especulación”.

Para  el entorno de militantes   independientes  y  de organizaciones que avalan la candidatura de Pocho, la “jugada” se consolida,  más ahora con el anuncio de Cristina, interpelando   al peronismo riojano que aún no se plantea la unidad  en los términos de un frente amplio y patriótico  para superar al neoliberalismo en este distrito. A nivel nacional,  esa mesa de discusión entre el PJ y el resto de partidos y organizaciones ya se está dando, habrá que ver si se da en la provincia.

Para el “pochismo”, haber sostenido las banderas  del kirchnerismo bajo las situaciones  más adversas,  es una razón y  es un piso de legitimidad y referencia que no muchos pueden ostentar. Pero no son los únicos “cristinistas”,   ni es  la única razón.  Según Jorge Sánchez,  integrante de “La 20” y muy cercano a Pocho,  el  desafío está en disputarle terreno  a “las lógicas que siempre les fueron funcionales  al neoliberalismo o la disgregación  del proyecto nacional en la provincia”.  Ahora bien, llevar esto al plano de las acciones concretas   implicaba  “actuar con  convicción y  también con audacia, que son valores  que demanda el momento histórico y que debemos visibilizar ante  la ciudadanía”,  afirma.

Además, cometa  Sánchez, que la  decisión de salir a primeriar la postulación de Pocho, no nace por iniciativa del candidato,  sino que surge de debates donde  no  solo participan  militantes de su agrupación,  sino también ciudadanos independientes y militantes  de  diversos espacios.  Habrá que ver que piensan quienes aun no se han pronunciado al respecto. “Pocho lo entiende así y  está dispuesto a hacerse se cargo de ese lugar, aunque le afligiría herir susceptibilidades”, explica.

“La candidatura obedece a un deseo que guardan muchos compañerxs para con Pocho,  pero es también y sobre todo,  una decisión táctica que apunta a la interna del PJ  y a  la ciudadanía”, afirma Jorge, quien ya asumió el lugar de  operador de esta particular  campaña. De cara a lo que se viene,  “creemos que es necesario defender  el espacio que logramos con Pocho dentro del peronismo, un per muy reactivo  en la   provincia dada la  larga tradición liberal que tenemos”, explica.

En conclusión. Es posible que esta postulación no sea la que naturalmente se espera, ni la que coseche la mayor aceptación,  pero sí  que interpela el sentido común  de las  dirigencias. Mientras, habrá que reconocer que la tarea de poner en debate lo que la inercia del poder pasa por alto, ya está en proceso.