Las ferias permanentes permiten a los trabajadores de la economía popular visibilizar sus productos, ofrecerlos al público y comercializarlos en un espacio de contención y ayuda mutua.

En el interior provincial adquieren un rol relevante para las economías regionales, ya que constituyen en espacios de encuentro y participación de los actores de la economía popular. Donde además de poner a la venta sus producciones, confluyen el trabajo, la identidad y la cultura de cada región, dándole un valor agregado a los que ofrecen.

Estos espacios generan un circuito económico más justo, donde el productor vende a precios razonables y el comprador adquiere productos de calidad a buen precio, eliminado los intermediarios comerciales.