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A una semana del cierre de la planta en nuestra ciudad y el consecuente despido de 40 trabajadores, los ex empleados aún aguardan el apoyo y comunicación por parte del gobierno: “Nadie nos llamó, estamos a la deriva”, afirmaron. También insistieron en su predisposición para trabajar por lo cual una cooperativa sería una de las opciones.

“Estamos dispuestos a trabajar”, manifestó Franco Navarro, ex empleado de la fábrica de calzado Puma cuyos propietarios dispusieron la semana pasada el cierre de la planta en nuestra ciudad, con el consecuente despido de 40 trabajadores.

Según relató “el miércoles recibimos la triste noticia, cuando nos presentamos a trabajar ya no nos dejaron ingresar a nuestro sector, con la noticia de que se cerraba definitivamente la fábrica. 40 personas nos quedamos sin trabajo que era la dotación mínima después de los despidos en 2017 donde 120 compañeros habían quedado afuera”.

Sobre los argumentos, sostuvo que “era algo que ya veníamos sabiendo, era más que todo el plan económico dispuesto por este gobierno, la caída de ventas, apertura de importaciones fue lo que desgastó esto hasta llegar al final”.

Respecto al futuro de los trabajadores, comentó que “la mayoría se está haciendo los exámenes pos ocupaciones y nos juntaremos para empezar a ver si podemos armar una cooperativa”, aunque desde el gobierno “por ahora no tenemos ninguna respuesta concreta”, afirmó.

Dijo también que las máquinas podrían permanecer en el lugar por lo cual sería una buena opción la conformación de una cooperativa o la llegada de otro inversor. No obstante insistió que “necesitamos el apoyo del gobierno, sería lo ideal formar una cooperativa”.

“Nadie se comunicó del gobierno, a los 40 ex empleados nadie vino a decir vengan hablemos, nada. En ese sentido estamos a la deriva”, subrayó.