Por Nicasio Barrionuevo – El 1º de Julio de 1974 el General Perón se volvió inmortal. Quienes nos incorporamos a la militancia en aquellos años de su exilio al calor del “Luche y Vuelve” (primero fue el “Perón Vuelve”) vivimos muy rápido ese tiempo…»

El 1º de Julio de 1974 el General Perón se volvió inmortal. Quienes nos incorporamos a la militancia en aquellos años de su exilio al calor del “Luche y Vuelve” (primero fue el “Perón Vuelve”) vivimos muy rápido ese tiempo, crecimos vertiginosamente y con aciertos y errores asumimos lo que la realidad y la historia exigía. Tiempos de mucho debate, también de violencia, de esperanzas, frustraciones y nuevas esperanzas a la velocidad de un vendaval; una verdadera ráfaga de vivencias abriendo caminos, sufriendo las contradicciones. Recuerdo aquel día, apenas pasado el mediodía llega un Compañero a casa trayendo la noticia que nos dejó mudos. Se acababa el equilibrio que “el Viejo” como cariñosamente le decíamos, pese a las enormes presiones que soportaba su gobierno intentaba mantener. A la tarde noche, recibida la consigna pintamos “Perón vive en su pueblo organizado. Montoneros”, que hacía referencia a una parte de su último discurso, donde dijo “Mi único heredero es el Pueblo” y en el que concretamente, propugnaba a la democratización del Movimiento y el Partido. Como hace décadas, hoy volvemos a decir “presentes mi General” porque la lucha continua.