El inicio de una obra que cortó por completó la Av. Ortiz de Ocampo a la altura de la rotonda de la Terminal,  despertó malestar en vecinos de la zona Sur  que cotidianamente van y vienen por esta arteria. Pero hay más perjudicadxs, pues a causa de esto, la Refinor que se encuentra radicada en el lugar quedó totalmente boqueada,  hecho que causa mucha preocupación entre sus trabajadorxs.  

Las quejas apuntan a la falta de previsión para organizar caminos alternativos,  pero también a la indiferencia para con la empresa de venta de combustibles, la cual en el día de hoy y sin que haya mediado comunicación alguna,  se vio  bloqueada por completo.

Según explicaron fuentes cercanas a este medio, esta obra del municipio Capital debió realizarse inmediatamente después de que se rompiera el paso peatonal que la gestión anterior  había construido a la altura del hospital de Fátima, pero desde entonces ya pasaron casi cuatro años.

Pero mas allá de esto,  a un mes del final del mandato del actual intendente, este  inicio, compulsivo, de una  obra que aparentemente estaría ejecutada en el presupuesto hace tiempo, habla sobre desmanejos que difícilmente hubieran salido a la luz,  si el pasado 27 de octubre el resultado de las elecciones hubiese dictaminado la continuidad de Paredes Urquiza.