Creo que el Gobierno Nacional y provincial que gobernará en los próximos años tienen una legitimidad y un buen augurio, que hunde sus raices en la memoria histórica de las grandes causas populares, tantas veces traicionadas y olvidadas, y que hoy despiertan como un albear de esperanzas y conquistas en el horizonte. Opinión Por Delfor Pocho Brizuela

Ricardo Quintela lo sintetiza en la inscripción del bastón de gobernante que deliberadamente eligió, con la frase del Obispo Mártir, Enrique Angelelli: » Con un oido en el Pueblo.»

En ese simbolismo está contenido un proyecto, que siempre resucita del entierro al que pretenden confinar y destinar los mecanismos de la opresión y la injusticia.

El caliz del pueblo, ese calvario de dolor y postergación histórico, vuelve a recatarlo un gobierno popular del cementerio de los sueños.

Ricardo Quintela, peronista y humanista, se hará, porque se está haciendo cargo ya, de ese legado de la memoria que es pan, trabajo, tierra, justicia y dignidad.

En su abrazo y compromiso, está trayendo al presente y proyectando al futuro, la contracara de La Rioja de los hechos consumados, por La Rioja de los sueños libertarios.

Es la memoria diaguita-cacana, es el tinkunaco rebelde de francisco solano, musicalizando la dignidad y la igualdad de los pueblos y las razas.

Es la indómita lucha de Facundo, y el modelo federal de la Argentina profunda y latinoamericana del Chacho, Facundo, Victoria Romero, Dolores Diaz…y cada montonerx.

Es la educación para todxs de Rosarito Maestra.

Es la Universidad de la Reforma, con nuestro José Salinas.

Es el Radicalismo Popular de Irigoyen y Don Pelagio B. Luna con la revolución de la Florida.

Es el peronismo y sus derechos para los pueblos y lxs pobres.

Es la resistencia de lxs trabajadores y lxs jovenes.

Es Angelelli que toca campanas en el corazón de lxs pobres.

Es Ramón Torres y la Histórica ATP de lxs trabajadores públicos.

Es la memoria de la tierra para el que la trabaja de Codetral, con sus cobardes agachadas y sus lealtades inmensas, como las de mi padre Délfor Brizuela y un puñado de diputados, defendiendo las banderas y las promesas, del Frejuli del 73.

Son lxs presxs politicxs, los exiliadxs, lxs censuradxs, lxs cesanteadxs, los perseguidxs, lxs desaparecidxs.

Y son las madres de los muros y de la plaza, también las del dolor.

Son las puebladas del riojanazo, para no entregarnos al ajuste neoliberal. O las más recientes por la tierra, el agua y la equidad de género.

Gobernador Ricardo Quintela: Tomaste el bastón de tierra adentro, con el oido en el pueblo, metido en el barro de lxs humildes.

La memoria de esta rioja querendona, no quedará defraudada.

Pocho Brizuela