En defensa del derecho a soñar con un país federal

Otra prolífica semana de gestión gubernamental sacudió la tradicional modorra de enero. Todo indicaría que no debemos sorprendernos del volumen de actividades de Ricardo Quintela, sin embargo sus actos tienen piso de seguir creciendo, al punto de proyectar su imagen en la escena política nacional.

La semana que pasó, más de unx se habrá sentido sorprendidx por las acciones del gobierno y con razón. Por ejemplo, con el recorrido que hizo el Gobernador por distintas áreas del Estado provincial, un gesto inédito que alegró a empleadxs y funcionarixs. También hubo anuncios puntuales y acciones concretas que no dejaron de sorprender positivamente. Entre estos, la entrega de una vivienda adaptada para personas con discapacidad; una noticia que la familia Flores-Casado Arana no esperaba, pero que ya les está mejorando la vida. Lo mismo para la comunidad rural de “La Antigua”, que desde hace unos días puede acceder al servicio eléctrico, algo que alegró a lxs vecinxs y sorprendió a quienes no sabían de la existencia de este paraje.

Sin embargo, la mayor sorpresa y novedad de los últimos días fue el encuentro que sostuvo el Gobernador Ricardo Quintela con su par de la provincia de Córdoba, Juan Schiaretti. La reunión sorprendió a quienes aún no conocen el perfil mandatario riojano, por la audacia y la capacidad para introducir cambios de frente en su agenda.

El miércoles pasado, Schiaretti recibió en el Centro Cívico del Bicentenario, una delegación de funcionarios encabezada por el gobernador riojano. Dispuso para esto la alfombra roja y todos los honores protocolares, brindándole al encuentro la notoriedad que se merecía. La reunión implicó saltar, con voluntad e iniciativa política, algunos límites que se perciben en la superficie de la coyuntura. A golpe de vista, la movida dejó como saldo el hecho de haber sumado al gobernador cordobés a una agenda de unidad que incluye acuerdos concretos que hacen al tejido de una relación federal.

El encuentro puso sobre la mesa la posibilidad real de impulsar el desarrollo conjunto de una región que comprende territorios de ambas provincias. La idea es promover un polo de producción porcina capaz de alcanzar la escala necesaria para ingresar, vía Pacifico, al mercado de oriente. Si esta iniciativa prospera, pueblos históricamente postergados a ambos lados de sus límites, recibirán un gran espaldarazo para su crecimiento.

En el marco de esta reunión también se acordó la continuidad del acueducto que va desde la localidad cordobesa de El Chacho a la ciudad de Milagro, una obra de gran importancia para Los llanos riojanos.

Otra forma de explicar la importancia de este encuentro, consiste en pensar que al Norte cordobés y al Sur riojano, no solo los une la belleza agreste de su paisaje, o el temple amoroso de quienes resisten la adversidad y la pobreza; sino pensar también, que los hermana un sueño común: el de ver reverdecer un futuro digno para sus hijos, sin la necesidad de migrar de la tierra que aman. Y si se trata de esto, porque no valorar un encuentro movido por los ideales de una provincia y un país con posibilidad de futuro para todos. Quienes aún no logran pensar la política en clave popular y federal, “de abajo para arriba y de afuera hacia el centro”, seguramente no podrán dimensionar la importancia de este encuentro.

La iniciativa política de Ricardo, al incluir acciones para poner en debate las asimetrías del desarrollo en el país, como con este encuentro en Córdoba; o como lo viene haciendo cada vez que viaja a CABA y habla por C5N, proyectan su imagen a nivel nacional para respaldar el planteo federal que forma parte del programa del Frente de Todos. Y esto no es poco.

No usará poncho, ni se dejará las patillas, pero con sus actos, este gobernador, surgido de un nuevo momento del justicialismo riojano y de un frente nacional contra el neoliberalismo, le rinde más honores a los “fantasmas formidables” que forjaron la resistencia federal, que aquellos que usaron sus memorias solo para alimentar farsas.

Por Alejandro Romero.

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