Circuito del Horror: Identifican más centros clandestinos dependientes de la ESMA.

Sobrevivientes aportaron datos sobre la existencia de un circuito a cargo de la armada, con sede central en la ESMA pero ramificado. Recientemente se identificaron otros dos centros clandestinos que dependieron de la Armada.

Carlos Lordkipanidse y Carlos Loza, sobrevivientes del Horror de Estado solicitaron que se considere la existencia y funcionalidad de por lo menos cuatro espacios satélites de aquel epicentro del terrorismo de Estado como “un circuito de la Armada”.

Los sobrevivientes plantean la existencia de “casas operativas” que formaban parte de un circuito de la ESMA; allí fueron trasladados cientos de detenidos políticos que habían estado o cuyo destino era la Escuela Mecánica de la Armada.
De esta manera se teje un circuito del terror, que hasta el momento consta de cuatro espacios de tortura y privación ilegal de la libertad.

Uno de ellos es la quinta “El silencio” ubicada en Tigre y vendida por la Iglesia Católica a la Armada. Allí, se mantuvo ocultos a medio centenar de detenidos durante la inspección realizada en 1979 por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)

Por otro lado, en una residencia ubicada en Thames y Panamericana en Villa Adelina, perteneciente al mismísimo Emilio Massera; Funcionaba la sede del servicio de inteligencia Naval, allí también se mantuvo cautivos a varios detenidos desaparecidos. Estos dos lugares fueron referidos hace años y se encuentran señalados como sitios de Memoria; sin embargo recientemente se aportaron datos sobre otros dos espacios que funcionaron conjuntamente, ubicados en Torcuato y Pacheco.

El primero, fue mencionado por los sacerdotes jesuitas Orlando Yorio y Francisco Jalics en el testimonio que ofrecieron ante la Conade. Luego el ex conscripto Aníbal Prado Marín lo señaló ante Torres y luego ante el Tribunal a cargo del juicio por el III tramo de la causa, como el lugar donde lo mantuvieron secuestrado. Por último, Lordkipanidse la reconoció en agosto de 2018; Durante su testimonio ante el TOF número 5, a fines de octubre de aquel año, solicitó que se realice una inspección ocular en el lugar.

La casa de Pacheco, ubicada en Lugones al 300, también forma parte del circuito y sería el cuarto espacio que se informa y se logra identificar.

Liliana Pellegrino y Carlos “El Sueco” Lordkipanidse lograron identificar esta residencia, hace algunas semanas atrás. Ambos afirmaron que a tal lugar fueron trasladados por algunas horas.

Posterior a la investigación se encontró que en 1980, mientras era utilizada como centro clandestino, dicha propiedad perteneció al padre del torturador Fernando Enrique Pueyón.

Lordkipanidse refirió al respecto: “Todos esos espacios albergaron la presencia de detenidos desaparecidos, todos funcionaron a la patota de la Esma como satélites para diagramar la estructura del terror” y continuó: “Los sobrevivientes hicimos todo el trabajo de identificación. Ahora necesitamos que la Justicia los investigue e impute a los responsables”

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