Viedma: la asistencia alimentaria de las organizaciones es clave para quienes no pueden trabajar

Jueves 26 de Marzo del 2020 – Viedma

La situación de aislamiento obligatoria implica un desafío para los trabajadores informales. Los comedores barriales y productores frutihortícolas buscan soluciones para esta población.

Escuchar/Descargar el reporte de Mayra Santa Cruz, desde Radio Encuentro

La provincia de Río Negro mantiene estable su número de
infectados y casos sospechosos de coronavirus: hay 4 personas de la ciudad de
Cipolletti en el alto valle de la provincia que contrajeron el virus y 8 casos
sospechosos en otras ciudades.

En Viedma, como en casi todas las localidades del país, el
desafío en este momento es prepararse desde el punto de vista sanitario, pero
sobre todo, para muchas familias, atravesar este período de aislamiento en que
la falta de trabajo formal y de una vivienda digna, se hace aún más cruda. Por
ese motivo, las organizaciones sociales barriales continúan con la asistencia
alimentaria, aunque adecuándose a los requerimientos para evitar que se
propague el coronavirus.

“Seguimos trabajando y armando las viandas, creció el número de raciones que se entregaban e incluso incrementamos la cantidad de veces que las entregábamos en la semana” señaló Aín Luna, del comedor y merendero El Abuelo Juan del MTE en el barrio El Progreso. “La realidad es que estamos insertos en un barrio en el que la mayoría de los que estamos aquí son trabajadores de la economía popular, trabajadores informales, que viven día a día. Esa es la mayor preocupación, la de no saber que van a darle de comer a sus hijos a la noche o contar con un espacio de contención para ellos, como es la escuela” añadió.

También la situación ha implicado un desafío para las
productoras y productores de frutas y verduras que comercializan sus productos
en la feria municipal que se realiza martes y sábados en Viedma. El viernes
pasado la municipalidad decidió que no se realizarán más ferias durante el
aislamiento. La medida fue celebrada por quienes ven en ese espacio un foco de
contagio, por ser un espacio muy concurrido, aunque al aire libre. Sin embargo,
hubo productores y consumidores que cuestionaron que en la feria no hay más
exposición que en los supermercados, por ejemplo, que sin embargo continúan
abiertos.

Lo concreto es que la feria no se hace y los productores se
ingenian para colocar la mercadería. Desde el colectivo agreocológico que reúne
a productores, consumidores e instituciones locales, consiguieron un permiso
para realizar el domingo, venta de bolsones, para que quienes venden puedan
ubicar la mercadería y quienes compran accedan a alimentos de calidad y a
precio justo.

Así lo contó Mariana Arregui, del Colectivo Agroecológico: “Algunos compañeros  y compañeras nos empezamos a comunicar con el municipio, para resolver esto entendiendo que las medidas que se toman tienen que ver con la salud. Entendemos que la suspensión de la feria tiene que ir de la mano de una solución, no podemos los productores quedarnos con toda la verdura y que no llegue a las familias, ni las familias consumidoras quedarse sin la posibilidad de acceder al alimento”.

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