«El legado de Rosario Vera Peñaloza nos permite definir, soñar y proyectar una política educativa inclusiva»

El ministro de Educación, Ariel Martínez,  reflexionó sobre la educación pública como política de Estado, el desafío que afronta la cartera, acompañado del compromiso de maestros, directivos, docentes y las familias, para garantizar el aprendizaje de los estudiantes en un  contexto de pandemia.  Resaltó también la figura de Rosario Vera Peñaloza, como precursora de un legado en la educación que trascendió la época y la historia.

“Es un gran desafío y una gran responsabilidad, con un verdadero compromiso social”, dijo Martínez sobre la educación frente al aislamiento social y obligatorio.  “Nosotros iniciamos un año con grandes acuerdos educativos sindicales sobre una planificación prevista y nos encontramos con esta situación particular y excepcional”.

Ante este  contexto, Martínez destacó la capacidad de adaptar las propuestas pedagógicas al desarrollo de competencias y la tecnología.  “Ante esta circunstancia todo el sistema educativo pudo tener una rápida reacción, readecuación y hemos puesto en valor la capacidad de todo el recurso humano que tiene el sistema educativo y el acompañamiento social”; y continuó, “se han podido constituir diferentes estrategias educativas virtuales a distancia, generadas por el propio Ministerio en diferentes plataformas y un canal propio de generación de contenidos audiovisuales, gráficos, micros educativos y radiales en toda la provincia, con una mirada particular y focalizada en aquellos sectores que tienen mayor dificultad en el acceso a la educación”, señaló y aseguró que es la esencia y eje de su gestión y del gobierno de la provincia.

Asimismo, ponderó el compromiso y el trabajo en conjunto de todos los actores del tejido social.  “Desde el Ministerio de Educación hacemos un fuerte trabajo en conjunto, por lo que debo reconocer el amor, la pasión y la vocación que muestran todos los trabajadores de la educación  y las familias por tener activo y dinámico nuestro sistema educativo, lo que nos permitió acercar la escuela a los diferentes hogares de nuestra provincia”.

“Sabemos que el rol docente es irreemplazable, la escuela es irreemplazable, pero reconocemos que la pasión en este proceso de vincularnos y mantener activo el sistema educativo es lo que va a generar grandes logros hacia el futuro. Estamos convencidos que de esta circunstancia particular vamos a salir fortalecidos y vamos a generar un basamento que nos permitirá proyectar nuevas herramientas y dispositivos que van a enriquecer  la educación”.

En este marco de reformar la  enseñanza, recordó a Rosario Vera Peñaloza,  para quien la educación pública ocupaba un lugar central, cuyo legado de pensamiento se tradujo en obras desde la renovación y la experimentación pedagógica en la escuela nueva, una precursora del cambio educativo que trascendió la época y la historia del sistema educativo del país y para la comunidad educativa de la provincia. 

“Para nuestra gestión su legado es el basamento que nos permite definir, soñar  y proyectar una política educativa inclusiva, con  un fuerte abordaje de escucha territorial y gran adaptación a las necesidades del contexto, totalmente adecuada a esta situación tan particular que necesita de los nuevos roles de la escuela, de la familia y los nuevos roles de nuestros estudiantes para dar  continuidad pedagógica a estas experiencias escolares que estamos transitando”.

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