45 años de la desaparición de Alberto Ledo – No fue deserción. Fue asesinado por los militares que debían protegerlo

Por Marcela Brizuela de Ledo y Grupo de Apoyo – Alberto Ledo, 20 años, era estudiante de la Carrera Licenciatura en Historia en la Universidad Nacional de Tucumán, militante de la Juventud Guevarista con representación en el Comedor Estudiantil de la Universidad, vinculada al Partido Revolucionario de los Trabajadores, cuando ese año 1976 debía cumplir con el Servicio Militar Obligatorio en el Batallón de Ingenieros 141.

Instalada la dictadura militar genocida de 1976 el 24-3-76, dicho Batallón se integra al plan de “Exterminio de la Subversión” impuesto por EE UU, para cumplir con su Doctrina de Seguridad Nacional por la que todas las fuerzas de seguridad debían luchar contra un “enemigo Interno” “subversivo”, “socialista”, “comunista” al que debían aniquilar. En este cometido anularon la vigencia del estado de derecho y se avasallaron todas las garantías constitucionales en lo que se denominó el ”Terrorismo de Estado”.

Como quedó demostrado en el Juicio Oral por la Desaparición de Alberto Ledo, el Batallón 141 en Tucumán, tenía que cumplir funciones de Seguridad y vigilancia, entre otros lugares, en un Ingreso al predio de Arsenales que tenía incorporado un establecimiento denominado “Los Polvorines” –un “Campo de Concentración y Exterminio” de Detenidos de todas las Provincias del Noroeste, Tucumán, Salta, Jujuy, Catamarca, La Rioja, etc., donde los militares los sometían a sesiones de tortura para obtener información antes de fusilarlos. En este juicio los soldados riojanos, en sus testimonios dijeron que de noche llegaban hasta el puesto de control, gritos humanos y estampidos de balas.

En ese contexto, Alberto Ledo el Mayo el 20 de Mayo de 1976 parte con un contingente con rumbo a la ciudad de Monteros a una Unidad Operacional Antiterrorista, provincia de Tucumán, previamente estos soldados fueron Instruidos para cumplir con esa función por el entonces Subteniente Cesar Milani y como quedó acreditado por la foja de servicios de su Legajo Personal, él parte con los soldados como uno de los Oficiales de Inteligencia responsable de la expedición (pág. 131). Uno de los testigos, refiere que Alberto le dijo, cuando se encontraron en el Campamento de Monteros, que era asistente de Milani.

El 17 de junio de 1976, “en horas de silencio, Alberto fue requerido por el Capitán Sanguinetti para hacer un recorrida por la zona, lo que se hizo de inmediato, regresando ambos minutos después; esto se repite por segunda y tercera vez, regresando de la última recorrida sólo el Capitán Sanguinetti. Al día siguiente, sus compañeros recibieron orden de retirar el equipo del soldado Ledo” (del testimonio de su compañeros del contingente).

En el Juicio Oral realizado en Tucumán, por el testimonio del Soldado Tello -compañero de Alberto en el período de instrucción que viaja a Tucumán en un contingente posterior-, declaró ante el Tribunal que: estando él haciendo guardia en el puesto de Control y Vigilancia de Arsenales, alrededor del 16 de diciembre de 1976, ya de noche al filo de su reemplazo en el puesto de Guardia, llega un vehículo del Batallón de La Rioja con el propósito de ingresar al predio, el vehículo es ocupado por tres oficiales del Ejército a los que conocía, Otero, Fernández y Pérez y con ellos el soldado Alberto Ledo. Que al momento de registrar a los que ingresaban que Alberto le dice “Tello soy yo Ledo” para que lo reconociera ya que ellos habían conversado varias veces durante la instrucción. El vehículo ingresó con sus ocupantes al predio, Tello dice que le dijeron que Alberto venía a reemplazar a otro soldado de ese puesto de control que estaba enfermo, pero que él no sabía de tal enfermedad; dice que terminada su hora de guardia él se retira a descansar, al levantarse al otro día no encuentra a nadie, ni Alberto, ni los militares que llegaron con él, ni el vehículo, entonces él comienza a preguntar a sus superiores por Alberto a donde estaba, y uno de ellos le contesta que mejor no pregunte tanto sino quiere que le pase lo mismo que a Alberto”. El vehículo que ingresó al predio esa noche, no se quedó en ese puesto de Control sino que se dirigió a los Polvorines donde lo entregaron a Alberto. La fecha que ubica estos hechos el testimonio del soldado Tello, coincide con el retorno de Milani a Tucumán conforme su Legajo Personal que declara que parte en Comisión a la Zona de Operaciones Jurisdicción del BRI 5 el 16/12/1976.

(pag.137).Esta Brigada V de Montaña, es una Brigada del Ejército, que al mando del General Acdel Vilas asumió la conducción del Operativo Independencia, con un puesto de Comando Táctico en Famaillá, desde abril de 1976 este Comando se estableció en Nueva Baviera. Este Comando de Brigada contaba con un Destacamento de Inteligencia 142. Allí regresó Milani el 16 de Diciembre de 1976, la misma fecha que el soldado Tello dice que ingresaron a Alberto en Arsenales.

De los sobrevivientes del centro de exterminio “Los Polvorines”, un testigo declaró que lo conocía a Alberto porque él pertenecía a la misma Organización Estudiantil con presencia en la Universidad de Tucumán. Dice que él había sido detenido y trasladado al Centro de Detención y Exterminio de Los Polvorines, donde los genocidas lo hacían cumplir funciones de entregarles la comida a los presos allí. Que alrededor de mediados de diciembre del año 76 llega a la celda de un ingreso al que él no lo reconoce por el corte de pelo –de soldado, con un calzoncillo y camiseta de esas del Ejército, con evidentes muestras de haber sido torturado, que al entregarle la comida Alberto lo llama por su apodo (Chaqueño) y de identifica, pero no pudieron conversar porque ´si nos encontraban conversando nos iban a matar a los dos, así solo hablamos pocas palabras brevemente por la que supo que estaba haciendo el servicio militar, esto mismo ocurrió al otro día y un día de éstos cuando va a darle la comida Alberto ya no estaba, lo habían hecho desaparecer.

De esta manera en el Juicio quedó acreditado el rol del Batallón de Ingenieros 141 de La Rioja dentro del Plan Sistemático elaborado por la dictadura militar para el aniquilamiento de opositores, la identificación de Oficiales y suboficiales vinculados a la represión. Que tal como sostenía la familia nunca Alberto desertó del Ejército, ellos lo secuestraron ese día 17-6-1976 y lo ingresaron unos seis meses después al Centro de Exterminio Polvorines en Tucumán donde supuestamente será asesinado días después del 16-12-1976. Ultima vez que se lo vio con vida.


Estos hechos, que se develaron en el Juicio, no eximen de responsabilidad a los imputados, Sanguinetti y Milani, ni a los otros oficiales del Batallón 141. Las sentencias son una ofensa para las víctimas: 14 años de prisión , en suspenso, para Sanguinetti y absolución para Milani.

La supuesta “deserción” sólo fue una figura para enmascarar el secuestro, torturas y asesinato del Conscripto Ledo. Los imputados y otros oficiales estuvieron a cargo de los delitos. Si la deserción es falsa, también lo es el Acta De Deserción, confeccionada y firmada por Milani. Y Sanguinetti, responsable del Campamento y quien sacó a Ledo del lugar la noche del 17 de junio, para nunca más regresarlo, merece la Prisión Perpetua que se solicitó. Milani es responsable de los cargos, falsificación de documento público y encubrimiento. Si la investigación continúa, es posible que se agreguen otros cargos.

A 45 años de su desaparición, Alberto Ledo y los 30000, nos siguen guiando en la lucha por Juicio y castigo a todos los culpables del Genocidio.

NO HAY OLVIDO, NO HAY PERDÓN, NO HAY RECONCILIACION.

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