A 151 años de la muerte del gran caudillo de la Unidad americana, Felipe Varela

Por Ramiro Ortega Peña – Se alzó una voz desde las tierras riojanas, la voz de Felipe Varela se escucha en resistencia ante ese modelo liberal que se sostenía a sangre y fuego, contra propios y hermanos latinoamericanos. El caudillo americano, lanza una proclama que exhorta a los argentinos a luchar contra la guerra fratricida al Paraguay, encarnada por Mitre. En ella resguarda la constitución: “La más bella y perfecta Carta Constitucional democrática, republicana, federal”, su manifiesto nos habla de La Unidad Americana, la cuestión nacional y las economías provinciales, enuncia: “Compatriotas: Desde que aquél usurpó el gobierno de la Nación, el monopolio de los tesoros públicos y la absorción de las rentas provinciales vinieron a ser el patrimonio de los porteños, condenando al provinciano a cederles hasta el pan que reservara para sus hijos.Ser porteño es ser ciudadano exclusivista, y ser provinciano es ser mendigo sin patria, sin libertad, sin derechos. Esta es la política del gobierno de Mitre” (F. Varela, 1866)


¿Quién fue Felipe Varela, el que en sus proclamas convocó desde la unidad latinoamericana a la defensa de la libre autodeterminación de los pueblos? Nació en Catamarca, pero tuvo su hogar en la provincia de La Rioja, “Gaundacol, pequeño pueblo entre los elevados valles riojanos, linderos con San Juan, le dio su educación. Se inició allí su militancia guerrera, al lado del caudillo Pedro Pascual Castillo, amigo de su padre. El engorde de ganado para los mercados chilenos de Huasco y Copiapó, relatan, le fue otorgando un conocimiento cabal de su pueblo” (Ortega Peña; Duhalde, 1965) Los ataques de las potencias europeas a México, Perú y Chile llamaron a las distintas poblaciones a sumarse al movimiento de unidad que expresaba el caudillo. Varela sabía que la cuestión social se resolvía con independencia política y que la independencia política se lograba con la unidad latinoamericana. Su llamado a la Unidad América se configuró como expresión contrahegemónica, ante los proyectos que finalmente vencieron y se establecieron no sólo en Argentina sino en toda la América profunda. Aquel desafío que propuso, de construir una unidad fundada en la identidad nacional, popular y latinoamericana, fue un legado que luego los pueblos retomaron en distintos momentos de nuestro pasado reciente.


Felipe no fue el único, por cierto, podemos decir que sintetizó (como uno de los más claros exponentes de su época) la conciencia colectiva del pueblo, arraigada en sus antecesores, los pueblos originarios y su resistencia al dominio del imperio español, de Facundo en la defensa de las minas de Famatina, del coraje del Chacho frente al centralismo porteño, de cientos de mujeres y hombres protagonistas de las Montoneras y de intelectuales y políticos de la América profunda.


La figura de Varela representó la lucha de la identidad del pueblo Riojano y de los pueblos latinoamericanos, que pensado desde nuestro presente, -son la lucha por una existencia social más justa-, este concepto es una definición de derechos humanos. Ya que los derechos humanos son fruto de la lucha por la dignidad humana. Es desde esta perspectiva que se hace necesario conocer y trasmitir los caminos que los hombres y mujeres de nuestro pueblo contribuyeron a lo largo de la historia. Asimismo asistir con la memoria histórica a la identidad política, social y cultural de nuestras sociedades. Afirmando como dice en su libro Alcira Argumedo, “Los Silencios y las Voces en América latina” que existe una matriz teórica de pensamiento latinoamericano, “…Que la misma posee un perfil popular y autónomo de las matrices de pensamiento euro céntrico. Esta matriz teórica política está atravesada por lo nacional – popular. Se halla conformada por una identidad heterogénea, mestiza y negra, por valores y aspiraciones comunes: la recuperación de la dignidad, la solidaridad, la defensa de ciertas identidades, la rebeldía frente a la opresión asimismo, por la autonomía…”


La acción colectiva de un pueblo estaba representada en la figura de Felipe y las Montoneras constituyéndose en acción política, en ella, se encuentra aquel legado histórico, donde encontramos las expresiones ideológicas, tradiciones culturales y sentido, en la lucha por la igualdad, la unidad americana, la soberanía política e independencia económica.


Todas cuestiones que representan en este tiempo desafíos actuales y nos interpelan como ciudadanxs, como movimientos populares para trasformar la realidad construyendo las condiciones para que los pueblos puedan tener una vida digna.
El 4 de junio de 1870 moría Felipe Varela, comenzaba un legado.
Lo miré pelear defendiendo un sueño
Lo miré en tus ojos, che compañero
Tan intensamente lo sigo viendo
Lo sigo viendo……*
*Canción “El otro país” de Teresa Parodi.

Ramiro Ortega Peña
CePoM

(Centro de estudios de Políticas de Memoria
Casa Felipe Varela)

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