Cinco años de la muerte de Lohana Berkins: un repaso de su incansable lucha para ampliar derechos

El orgullo travesti y la conquista de derechos como bandera. Desde su cooperativa para travestis-trans, hasta la Ley de Identidad de Género. Quién fue Lohana Berkins. Por MALENA SABANES NICCOLINI

Fundadora de la primera cooperativa laboral trans, la primera travesti en tener un empleo público, impulsora de la Ley de Identidad de Género y tantas cosas más. Lohana Berkins fue una luchadora sin límites. Se convirtió en una referente fundamental del activismo travesti-trans que, con su sensibilidad y audacia, generó confianza en la militancia y logró que los reclamos de la comunidad sean escuchados.

Su infancia
Lohana Berkins nació y creció en un pequeño pueblo de Salta llamado Pocitos, con otra identidad que logró dejar atrás. Cuando era chica pensaba que había habido un error, que ella tendría que haber nacido mujer. Y ese pensamiento la impulsó a buscar su verdadera identidad y a definirse, orgullosamente, como travesti.

“Ya se le va a pasar”, decían sus padres, hasta que un día, el padre de Lohana le marcó su límite: “O te haces bien hombre o te vas”. Ella no entendía a qué se refería con lo de «bien hombre», tampoco lo de irse. Pero a sus 13 años, se fue de su casa y viajó a Salta, en donde empezó a trabajar en un cabaret. Años más tarde, llegó a Buenos Aires y allí se instaló teniendo que vivir de la prostitución, en donde sufrió la represión policial y los calabozos en carne propia.

Un repaso de su militancia
Desde el primer momento, Lohana buscó terminar con el binarismo de género. “Ser travesti es ser la prueba viviente de que alguien que nace con una genitalidad se puede construir en otra identidad”, decía. Y convencida de sus palabras, fue marcando un camino de ampliación de derechos para las personas de la comunidad LGBTIQ+.

En 1994 fundó la Asociación de Lucha por la Identidad Travesti y Transexual (ALITT). Desde ahí, impulsó la visibilización del derecho a la identidad de género.


Fue fundadora de la Cooperativa “Nadia Echazú”, primer emprendimiento laboral gestionado y administrado por mujeres trans que busca formar y darle la oportunidad de conseguir trabajo a personas en situación de prostitución o sin trabajo formal.


Fue candidata a diputada nacional en 2001 y trabajó como asesora en la legislatura porteña de Patricio Echegaray, por el Partido Comunista y de la legisladora porteña Diana Maffia. Se la considera como la primera travesti con un empleo en el Estado y que, gracias a su trabajo, logró impulsar la Ley Nº 3062 de respeto a la identidad adoptada por travestis y transexuales y aprobada por la Legislatura porteña en 2009.


En 2002 se anotó en la Escuela Normal Nº 3 para ser maestra y no la dejaron hacerlo con su nombre. Radicó una denuncia en la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires y logró que la reconocieran por su identidad.


En 2010 conformó el Frente Nacional por la Ley de Identidad de Género, una alianza de más de quince organizaciones que impulsó la sanción a nivel nacional de una ley que garantizara la adecuación de todos los documentos personales a la identidad de género vivida y al nombre elegido por las personas y el acceso a tratamientos médicos de quienes soliciten intervenciones sobre su cuerpo.

La Ley de Identidad de Género finalmente fue sancionada por el Congreso Nacional en 2012 y promulgada por la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner.


Desde 2013, fue la directora de la Oficina de Identidad de Género y Orientación Sexual donde llevaba adelante una investigación sobre el acceso a la Justicia de las personas trans y otra sobre sus detenciones arbitrarias a lo largo de la historia. Allí nació “Reconocer es reparar”, un proyecto de reparación a personas travestis-trans víctimas de violencia institucional.


Las travestis pueden cumplir sus sueños
Esa era una de las ideas principales que Lohana afirmaba constantemente. En un mundo en el que lxs travestis tienen un promedio de vida de menos de 40 años, en donde la violencia policial se vuelve un habito y los estigmas están en cada lugar que vas, no hay que conformarse con el lugar de víctima.

“No hay que aceptar nuestra condición de víctimas. Entiendo que somos víctimas de un sistema, por eso hay que cambiar el sistema, mediante una lucha colectiva porque compartimos la desigualdad y la opresión”- Lohana Berkins

Lohana afirmaba que la conquista de espacios era fundamental. No toleraba la idea de que al travestismo siempre se lo vinculara directamente con la prostitución y repudiaba siempre que podía el sistema expulsivo y discriminatorio hacia el colectivo travesti-trans. Por este motivo, buscó crear espacios como la Cooperativa “Nadia Echazú” y la Asociación de Lucha por la Identidad Travesti y Transexual: para que el destino de sus compañeras no este condicionado, sino que puedan elegir según sus propios deseos.

«En un mundo de gusanos capitalistas, hay que tener coraje para ser mariposa”, es una de las frases más conocidas de Lohana y que hoy, es bandera de la comunidad LGBTIQ+. Y eso es justamente lo que ella militaba: el orgullo de ser travesti, pero con los derechos que se merecen. Su lucha dejó huella, tal como ella quería, y actualmente siguen las conquistas como la Ley de Cupo Trans en el sector público y el debate que puede darse este año para que se cumpla esta ley en todos los ámbitos.

En una entrevista en el programa Historias Debidas de Canal Encuentro, Lohana habla de su muerte y dice: “Cuando yo muera me gustaría que en mi lapida pongan que acá yace una persona que fue absolutamente feliz y orgullosa de ser travesti”.

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