Coherencia versus oportunismo en la primera entrega de “Políticamente”

Canal 9 inició  el ciclo periodístico  “Políticamente”,   una apuesta a la pluralidad de voces  y una puerta abierta para que la oposición interpele la agenda de actualidad   por una vía legitima. Por EL Tala Comunicación Popular

La apuesta del Canal público provincial, como impronta del actual gobierno,  fue a fondo. En su primer capítulo llevó  a debatir,  en torno a  la gestión del Estado en la pandemia,  a Armando  Molina,   uno de sus referentes centrales. Por otro lado,  aceptaron el convite la Secretaria de Gobierno Municipal , Tere Luna y el Diputado provincial Gustavo Galván, ambos identificados en la oposición que lidera  la intendenta  Brizuela y Doria.

La producción del programa  no condicionó la interacción entre los participantes, un buen gesto, demasiado abierto para el gusto de este columnista, que por otro lado  jamás participó de una producción  de esta naturaleza.  Para el  debate se  fijó un  tema y luego se  repreguntó, pero si no se marcan con más rigor las pautas,  el dialogo se aborta  o  agota  en chicanas y volteretas discursivas. De todas formas,  para esta primera entrega vale decir que en el camino se acomodan los zapallos.   Es grande el desafío, pero  hay equipo.  

Luego de ver este primer programa,  la pregunta que surge, más allá del escepticismo  de un observador  que no cree demasiado  en la conciliación de clases,  es si a futuro  los sectores opositores,  o las voces en pugna en torno a la política provincial,   se apropiarán  del espacio con verdadera vocación de dialogo.  Dado los actores  y  en el marco del nuevo  “contrato social” que promueve Frente  que ganó las elecciones, esto debería ser posible.

El referente de la UCR macrista,  Gustavo Galván,  pudo hablar haciendo tabula rasa de su comportamiento reciente. El diputado provincial,  que en nombre de la república llamó a romper las medidas preventivas de a pandemia, dejando en claro que para él la  Libertad y  la violencia machista  llegan hasta donde los privilegios de poder se lo permiten, se mostró cauto, alejado del berrinche del 25 de Mayo; pero como no podía ser de otra manera, montó  su exiguo discurso  sobre  falacias.  Lo hizo para opinar en  torno a la administración de la Salud pública y la coparticipación municipal. Tampoco propuso nada para superar  sus  cuestionamientos.  

Tere Luna, que se salió del PJ  por no tolerar el  bederismo y terminó  aferrada a esa oposición que desde Frente para la Victoria combatió, hoy defiende al  neoconservadurismo  donde también abreva solapadamente el ex gobernador. La ex senadora  se mostró abierta al dialogo con el oficialismo, pero  no se privó de la chicana.  Con pose empática y aceptando que desde el espacio que la cobija se opera mala leche, abrevó en falacias para jugar su posición opositora. Cosas  de la supervivencia política en vía de extensión.  

El  Peronismo Quintelista (así con mayúscula,  para ser objetivo) que lidera  al Frente de Todos en la provincia,   puso el cuero de un cuadro central  para legitimar el espacio de debate que impulsó.  El precio que jugó el oficialismo para abrir este segmento en  la comunicación pública se expresó con la  presencia Armando Molina. Se podía  especular mucho respecto a cómo se dispuso  el panel inicial de “Politicamete”,  pero con el correr de los minutos de la primera entrega,  empezó a quedar claro que la apuesta pasa por  abrir un espacio para institucionalizar  a aquellos  sectores  de la  oposición dispuestos  al dialogo  para  diferéncialos de aquellos  con agenda desestabilizadora.  ¿Será posible esto?

Una  reflexión muy subjetiva,  luego de este  capítulo inaugural,   es que difícilmente una pose argumental  en política   pueda  superar ante el ojo crítico  de una comunidad como la nuestra,  la expresión espontanea  de alguien que representa a un movimiento que no claudicó. La entrega  y la sinceridad de éste no pueden medirse en la misma escala   con   personajes que ya defeccionaron ideológicamente.

El  republicanismo,  defendido por referentes  como Galván,  pasa a ser una banal subordinación a  las operaciones de  centralismo porteño y el poder  financiero. La Lealtad peronista,  expresada en referentes como Tere Luna, pasa a ser una simple moneda de cambio para la supervivencia en el poder.  

De cara a las elecciones que se aproximan,  empieza a reafirmarse aquello de que en el fondo solo hay dos proyectos en pugna, uno inclusivo y el otro exclusivo.   El primero liderado por el movimiento popular provincial y nacional  y el segundo  por  el neoconservadurismo local, representante de las corporaciones centrales.

Por Alejandro Romero de El Tala Comunicación Popular

Dejar respuesta

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí