Cuando te dicen que no es política, todo es política

Que la confusión de las causas, no equivoquen los enojos ni escondan los reclamos justos, muchas veces legítimos y tantas veces, ilegales. Es tan absurdo, a veces, como quemar iglesias o insultar a Dios porque no me otorgó el trabajo que le solicité a San Cayetano. Saber direccionar los reclamos, elegir la oportunidad y analizar el contexto, es ser eficiente, responsable y comprometido. Apelar al sentido común, sería imprescindible, pero claro, se trata del menos común de los sentidos.

Aprovechar la legitimidad de un reclamo para especular o desestabilizar, tan común en estos tiempos, es parte de la mala política que se aprovecha de las víctimas para desconocer al victimario.

Faltar el respeto al otro, en medio de una pandemia con el riesgo de contagiar al resto, está mal, como primer punto.

Reclamar al Gobierno lo que le corresponde a la Municipalidad, no es solo un error, es un acto de una oposición irresponsable.

Nadie hizo más por los PEM que Ricardo Quintela, atendiendo cada reclamo cuando fue Intendente.

Pasó el ineficiente de Paredes Urquiza y le pasó la posta a la gestión macrista de Inés Brizuela y Doria.

Pedir la libertad de un compañero es atendible, como también lo es el accionar de la policía y la justicia frente al delito de insultar, injuriar y amenazar, con la diferencia que cuando se hace cumplir la ley hay que reclamar que se sea benévolo, pero ante tanta prueba solo se deben pedir disculpas. Que la legitimidad de un reclamo, no sirva a la intención política de nadie, y que las formas no extingan esa legitimidad para caer en una franca ilegalidad.

Redefinir el reclamo, redirigirlo a quién corresponda, auxiliada permanentemente por el Gobierno de Quintela, es un exabrupto institucional que deja al reclamo de los PEM en un claro fuera de juego.

Desconocer los esfuerzos del Gobierno, obliga a rechazar de plano los términos del documento y las formas del reclamo.

De la pandemia salimos juntos, algo que muchos no entienden, todos estamos perjudicados por el virus, sería bueno que se busque el diálogo con quién, aunque le corresponda, no quiera dialogar. La Institución Municipal debe aportar con su compromiso a la institucionalidad necesaria, el compromiso republicano y democrático de poner en cauce el orden de las instituciones. Quién así no lo entienda, ocupe el lugar que ocupe, que no confunda a la ciudadanía. En fin, cuando dicen que no todo es política, todo es política, hasta la defensa de la vida y la condena a lo que no corresponda, y me pongo a disposición del reclamo justo y responsable de los derechos de los PEM, pero ante la Institución natural que los contenga.

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