De tanto verlos desfilar, cada vez me gusta más caminar

 Por Hugo Doliani –  Veo sus ojos enrojecidos por el odio, por la envidia y por la impotencia de ser lo que no pueden. Como en un desfile en el infierno del Dante, sus máscaras escupen, vomitan y se les corre el maquillaje, dejando al descubierto sus verdaderos rostros desencajados. Son políticos, empresarios, periodistas, abusadores, meritocráticos y autoritarios, que se disfrazan de buena gente para que su ejército de muertos-vivos los sigan con su carne podrida a cuestas, con su libertad de abusar interrumpida, zombies ineptos que nos contagian a la hora de votar.

“Literariamente” son los neoliberales, los neonazis, si se puede decir, gente con las neuronas vencidas, los idiotas útiles de siempre, los pobres de toda pobreza espiritual. En fin, poca cosa. Y digo literariamente porque es mi forma de expresarlo, sin metáforas -es decir periodísticamente- se trata de lo que fue la banda de Macri (sin metáfora válida) hoy mano de obra desocupada tal calificó el periodismo en general a los desocupados nostálgicos de la Dictadura, hoy encaramados en lo que fue el poder Macrista.

 Hipotecaron el futuro y los aplauden. Arruinaron la industria nacional y los aplauden. Quitaron los derechos a los más vulnerables y los aplauden.

Les quitaron los remedios gratis a los viejos, las pensiones a los discapacitados, las qunitas a los recién nacidos, se les vencieron las vacunas sin distribuir, nos dejaron sin políticas públicas de Salud, de Educación y de Trabajo, y el público zombie los ovacionó de pie. Vuelvo a las metáforas porque me salen de las entrañas de las pesadillas, lejos, muy lejos de mis sueños de justicia, libertad y soberanía, tan lejos que son mucho más que un mal cuento.

Cuando te das cuenta que la mentira es unitaria y abusivamente dictatorial, surge claramente que la verdad siempre tiene una cercanía real con lo federal.Lo central siempre está alejado del todo, que es la mayoría. El mercado es el centro del poder, lo popular es todo lo que la rodea, es decir la gran mayoría, lo que despectivamente el centro define como “el Interior”, donde la política debe equilibrar las asimetrías, las injusticias o las desigualdades.

 Evité los nombres propios, salvo curiosamente al innombrable, para dejar al lector que se haya animado a leerme a que ponga los nombres propios dónde correspondan o, dónde crean que corresponda. Hitler, Yrigoyen, Uriburu, Perón, Aramburu, Rojas , Videla, Massera, Alfonsín, Néstor, Cristina, Macri, Carrió, Vidal, Bullrich2, Alberto…en fin, de La Rioja mejor me callo porque todos sabemos de qué se trata y que cada uno ocupe el lugar de su preferencia.

 Hoy reclaman democracia porque perdieron, reclaman institucionalidad porque la cercenaron, reclaman libertad porque encarcelaron, reclaman empleo porque nos desemplearon, reclaman Justicia porque la violaron, reclaman Salud porque enfermaron, reclaman dólares porque los fugaron, reclaman seguridad porque reprimieron.En fin, tras cada reclamo caceroleado, es como se si miraran al espejo. Fracasaron, nos mintieron, ni cumplieron, nos endeudaron ¿Y quieren darnos consejos?

Ahora, para finalizar, analice si los fondos que le restituyen a la Provincia de Buenos Aires por decreto, de los que les sacó Macri en beneficio de la CABA, también por decreto, tiene algo que ver con la coparticipación, y si puede prosperar en la Corte un recurso contra la decisión legal y legítima del Poder Ejecutivo.

Si hubiéramos empezado por leer y respetar la Constitución, esté escrito hubiera sobrado. Me voy a soñar con los días felices, esperando que ningún zombie macrista los interrumpa. Yo camino, vos, si querés, seguí desfilando.

Dejar respuesta

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí