Del derecho a la educación a la democratización del conocimiento

En una entrevista para Télam, Emilio Tenti Fanfani, un referente de la sociología de la educación reflexionó sobre el ejercicio de la educación y sobre la pretensión de ubicar a la escuela como un centro de demandas múltiples.

En su libro «La escuela bajo sospecha», el sociólogo Emilio Tenti Fanfani analiza cómo impactó la pandemia en el funcionamiento de la institución educativa, a la vez que reflexiona sobre cómo garantizar el derecho a la educación en sociedades cada vez más desiguales.

Con una mirada aportante para docentes y funcionarios, pone sobre la mesa un «ejercicio de sociología pública». Democratiza el conocimiento para poder explicar la necesidad de una reforma desde un punto de vista progresista, conforme a una sociedad menos desigual y más humanista.

Respecto a los embates de la pandemia. Tenti Fanfani reflexiona que el cierre de las escuelas produjo una revalorización de la institución porque resultan necesarias e insustituibles. En ese camino, la escuela de la educación tiene que ver con las instituciones, no sólo ediliciamente hablando sino también en recursos, administración, gestión y profesionales calificados porque «para desarrollar conocimientos poderosos en forma igualitaria no solo se requiere de una política educativa adecuada, sino también de una serie de políticas que provean las necesarias condiciones sociales de los aprendizajes».

Las políticas neoliberales de gobiernos anteriores con su desmantelamiento a la educación y las crisis pandémicas que se suceden actualmente han sido proclives a la desvinculación educativa, sin embargo, Fanfani no pone demasiado énfasis en las problemáticas coyunturales; Refiriéndolas como un eslabón de una cada mucho más larga que merece un cambio paradigmático. «El gran desafío estructural no es la escolarización de quienes han abandonado o suspendido la carrera escolar, sino la realización efectiva del derecho al conocimiento por parte de aquellos que están escolarizados, que son la inmensa mayoría de las nuevas generaciones. Es hora de pasar del derecho a la educación al derecho al conocimiento». Tenti no le escapó a la política porque señala con firmeza que una escuela para la igualdad trasciende a la política educativa para convertirse en un objetivo, una decisión política y de Estado.

El cambio paradigmático del derecho al conocimiento se desliza hacia el conocimiento poderoso, el capital estratégico, escapando de la defensa del statuo quo y por lo tanto echando por tierra la especulación sobre las reformas mercantil y tecnocrática.

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