Délfor Brizuela: “Garantizar los derechos humanos de cada riojano es un compromiso de este gobierno”

En el marco de la conmemoración de los Derechos Humanos, que se celebra cada 10 de diciembre y a 37 años de la restauración de la Democracia en Argentina, el secretario de Derechos Humanos, Délfor Brizuela, hizo alusión en una extensa entrevista a la importancia de los derechos humanos como garantía para consolidar la democracia, poniendo como principal ejemplo de un gobierno con políticas públicas en materia de derechos humanos al que conduce el gobernador Ricardo Quintela, quién cumple su primer año de gestión. “Creo que el compromiso de Ricardo Quintela y su gestión de gobierno está muy claro, su base está en la realización de los derechos de cada uno de los riojanos y riojanas”.

-¿Cuál es la importancia de los Derechos Humanos y como se ve reflejado en la gestión del gobernador Ricardo Quíntela, en su primer año de gestión?

-Délfor Brizuela: La importancia de los derechos humanos es casi inherente a la condición democrática. El sistema democrático está fundado en los derechos de todos los que integran la sociedad, los derechos en una dimensión integral, que es la que yo creo que en la historia de la Argentina ha podido interpretar y construir un Estado con derechos para todos los gobiernos populares identificados básicamente con el peronismo.
Lo decía Evita: “Donde hay una necesidad, nace un derecho”. Para un gobierno popular, para una visión popular, la necesidad no es una persona ni un objeto sino alguien que tiene derecho de acceder a ese bien, por lo tanto se convierte inmediatamente en una política pública del propio Estado.

Creo que Ricardo Quintela lleva en su corazón y en el Gobierno de la Provincia que él conduce, la concepción integral humanista de los derechos de todas y todos y lo lleva a cabo en cada acción: dando respuesta a una familia con una vivienda, por ejemplo, es hacer efectivo un derecho, el derecho a una casa digna.
Durante la pandemia Ricardo y su equipo de gobierno trataron de llegar a cada una de las familias que se contagiaban, eso es el derecho a la salud, se hicieron obras de agua, de acceso al servicio público, de la energía, eso también es una política de derechos. En medio de la pandemia se garantizó un ingreso mínimo a tantas familias que quedaban al margen de todo, y eso es el derecho a la alimentación, y creo que su compromiso y el de su gestión de gobierno está muy claro, su base está en la realización de los derechos de cada uno de los riojanos y riojanas.

-¿Cómo se ve reflejada la defensa de la democracia en esta política de derechos humanos que lleva adelante los gobiernos Nacional y Provincial en plena pandemia?

-D.B.: La política de derechos humanos es esencial a la democracia, una democracia que no respete, que no proteja, que no promueva los derechos humanos es una caricatura de la democracia, es una democracia sin alma, es pura cáscara y por eso nuestra democracia argentina, desde su retorno en el año 1983, ha ido profundizando ese concepto.

Los momentos más ricos de la democracia han sido aquellos en donde los derechos humanos han estado en el centro de la agenda pública del Estado, creo que a partir del 2003 nuestra democracia se ha fortalecido y consolidado y tiene que ver con lo esencial de la Constitución Nacional y las constituciones provinciales. En La Rioja y la Nación la pandemia ha sido la oportunidad de que se vea reflejado eso, si uno lee lo que ha sucedido en otros países del mundo donde hay democracias pero mucho más débiles, mucho más formales, frente a la pandemia, el Estado ha estado muy ausente y no ha sido el garante de los derechos humanos de todos sus habitantes.

En Brasil, Paraguay, la Bolivia anterior al nuevo gobierno, incluso Chile y Europa, familiares o amigos, te comentan que no se veía un Estado u organismos públicos al lado del pueblo enfrentando cada detalle que había que reparar por el daño que provocó la pandemia en la gente. Y eso fue notable aquí desde el gobierno nacional con el pago del IFE, con el apoyo a las empresas que no podían sostener a su personal por la recesión económica que produjo la pandemia, reforzando las políticas sanitarias a lo largo y a lo ancho del país, tratando de resolver el tema de la conectividad, incluso sacando un decreto declarándolo como servicio público esencial y estratégico a internet, y eso no lo hace ningún gobierno, sino uno que tiene entrañas de identificación con su pueblo y con sus derechos.

Lo mismo pasa en La Rioja, si comparamos con otras provincias de la Argentina, el gobierno de Ricardo Quintela dio una contribución a los taxistas que no podían trabajar, a vendedores ambulantes o cuentapropistas. El Estado ha estado fortaleciendo el sistema de salud en todas partes, procurando también que la conectividad llegue a cada rincón de la provincia para garantizar una educación para todos.

En fin, vemos un Estado activo y que la pandemia ha revelado esa condición tan importante de un Estado conducido en el caso de la Nación por un hombre como Alberto Fernández y, en la provincia, Ricardo Quintela, quienes tienen en claro que el fin del Estado es el ser humano, la comunidad, la familia, la niñez, los adultos mayores, las personas más vulnerables o vulneradas, ese creo que ha sido la esencia de los derechos humanos en este trance que nos ha tocado vivir como humanidad.

-¿Cómo se prevé trabajar el próximo año en derechos humanos desde una perspectiva de post pandemia?
-D.B.: En la pospandemia tenemos que desplegar todo lo que se pensó desde el vamos, seguir fortaleciendo políticas de derechos humanos en cosas muy concretas: tratar de erradicar la violencia de género, de educar para cambiar la cultura de la violencia, del odio por una cultura de fraternidad, de convivencia, el luchar contra la violencia institucional que lamentablemente sigue dándose y toda violencia genera más violencia y la violencia debilita la democracia, las instituciones y debilita la esperanza de los pueblos.

También tenemos que fortalecer el trabajo y el derecho a la identidad que es un reclamo tanto de quienes han sido apropiados en épocas nefastas y se le cambió su identidad, y eso también tiene que ser una política de nuestro Estado riojano, de colaboración, de acompañamiento. Todo lo que tiene que ver con la capacitación en la promoción de derechos de la propia fuerza de seguridad, de los lugares de encierro como los centros de salud mental, de adultos mayores, el trabajo de derechos humanos e infancia, los derechos humanos de los pueblos originarios, del mundo campesino, el derecho a la tierra, el derecho al agua, el derecho al ambiente. Son desafíos que tenemos por delante muy importantes en esta etapa de la sociedad mundial que ha tomado una conciencia muy fuerte de que estamos frente a una crisis global y de que si no se instituyen en nuestra sociedad valorar los derechos económicos, sociales y culturales que tiene cada ciudadano y ciudadana y la comunidad, difícilmente vamos a poder sortear los inconvenientes que tenemos por delante.

El acompañamiento psicológico a las víctimas o a sus familias, es otra tarea que tenemos que llevar y concretar con el conjunto del Estado riojano, porque no es una tarea unilateral de la Secretaría de Derechos Humanos, sino que tenemos que articularla con todos y todas las personas que están en cada uno de los organismos públicos.

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