Derechos Humanos reconoció a la salvadoreña Teresa Miranda por su trabajo en pos de la memoria histórica

Este lunes en horas del medio día, en el Espacio de la Memoria, la Secretaría de Derechos Humanos entregó un reconocimiento a la salvadoreña Teresa Cruz Miranda, militante por los derechos humanos, educadora popular y promotora de la memoria histórica a través del movimiento «Bordando luchas», que se encuentra presente en varios países de Latinoamérica, incluida recientemente La Rioja.

«Reconocemos en Teresa Cruz Miranda este grito de los pueblos, especialmente en la fuerza revolucionaria de las mujeres, que en cada rincón de la Patria Grande, tejen, bordan y construyen memoria, caminos de resistencia y caminos de esperanza y liberación», manifestó Delfor Brizuela.

Resaltó también el valor del arte como un vehiculo y herramienta de lucha y de denuncia. » Es una construcción que tiene que ver con la resistencia de los pueblos, con las luchas y con las conquistas de los pueblos», aseguró.

Al recibir el reconocimiento Teresa indicó que lo recibe en nombre de las miles de personas que lucharon en el Salvador, por los que entregaron su vida y fueron desaparecidos (por el Ejército), por los que aún siguen luchando para que se conozca lo que pasó y aún pasa en su país.

Además sostuvo que el pasado es el espejo con el que miramos el futuro y que las heridas de ese pasado están y no se puede pasar página y olvidar lo que pasó, ni a los que murieron por las causas del pueblo y de los campesinos.

Remarcó las luchas de madres, de abuelas de Plaza de Mayo y de los movimientos sociales de llevar a la Justicia a quiénes cometieron los crímenes de lesa humanidad durante el terrorismo de Estado. Una deuda que reconocio , que su país aún tiene con sus desaparecidos y asesinados.

Teresa Cruz Miranda comenzó con el arte del bordado siendo una niña, en el campamento de refugiados de Mesa Grande, Honduras, lugar donde debieron refugiarse con su familia tras el conflicto armado de 1.979 y la persecución del Ejército.

Años despues junto a otras mujeres utilizaron el bordado como forma de denunciar y contar al mundo los horrores sufridos por el pueblo salvadoreño, durante la masacre que llevó adelante las fuerzas armadas de su pais.

✔Los bordados con memoria histórica, hoy rescatan cientos de historias de vida y denuncias de violaciones a los derechos humanos en diferentes puntos de nuestra Latinoamérica. En la Rioja también se formó, durante la pandemia un grupo de «Bordando luchas».

Esta forma de expresión artística además de ser un modo de denuncia y de lucha, es también para ellas una forma de recuperar la memoria, y de no olvidar.

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