Marcha del silencio por el Femicidio de Noelia Albornóz

Tras el Femicidio de Noelia Albornoz, se realizó en la tarde de hoy una marcha de velas por la erradicación de la violencia de género, en memoria de todas las víctimas de femicidio de nuestra provincia. 

Los últimos rayos de sol fueron el signo tácito para que las velas de las mujeres que llegaban una a una, a la plaza principal, se encendieran. 

Un círculo parecía abrazar a María Eugenia, la hermana de Noelia, quien tímidamente se refugiaba en las decenas de mujeres que llegaban a acompañarla. Sororidad, es lo que se extendió por la plaza, como la brisa que aliviaba el calor. “Por mi hermana ya no se hará justicia” dijo consternada “Pero quisiera que ninguna mujer se calle nunca más” 

María Eugenia, hermana de Noelia Albornóz.

La noche fue cayendo sobre las mujeres, como una metáfora de la oscuridad, de la violencia, del miedo, del encierro que tantas mujeres víctimas viven en sus vínculos insanos.
Vestidas de luto, con sus velas encendidas, traducido en el ardor de su lucha, caminaron en silencio alrededor de la plaza 25 de Mayo. Un silencio ensordecedor, como cada grito acallado, como la voz de la que ya no puede hablar, como cada mirada que se apagó para siempre ante la violencia de un ser que se cree dueño de su vida, de su cuerpo, de su libertad, de su ser. 

Vestidas de luto, caminaron con sus velas encendidas y con carteles con consignas “vivas nos queremos” “La Mató con el arma que le dieron para cuidarnos” 

Marcos Suasnada utilizó su arma reglamentaria para terminar con la vida de su pareja, Noelia Albornóz y luego, en un acto cobarde se quitó la vida, evadiendo la justicia, evadiendo la condena social; intentando pagar con su vida, la vida que acababa de arrebatar. Pero una vida no paga otra. Solo queda el dolor, el vacío, el silencio y ninguna explicación, ninguna palabra de arrepentimiento, y la imposibilidad de tramitar el duelo en la búsqueda de justicia. 

Familiares de Noelia Albornóz acompañadas por la Asamblea Feminista “Ni Una Menos” y otros colectivos de mujeres.

Luego de rodear la plaza, las lágrimas se encontraron en el banco rojo que mira hacia la casa de Gobierno y que simboliza las vidas robadas a las mujeres víctimas de femicidios. Allí depositaron sus consignas, sus velas, su dolor y su lucha. Y lo vieron encenderse, como la lucha feminista se enciende. Como la marea violeta que se hace cada vez más fuerte, cada vez más protectora, cada vez más presente. 

Presente, como siguen presente en la memoria aquellas mujeres que perdieron su vida en manos de violentos. 

intervención simbólica en el banco rojo en Memoria de las víctimas de Femicidio.

Cada riojana víctima de violencia de género, acoso, abuso, intento de femicidio o femicidio consumado es el combustible que enciende la lucha por reformar las instituciones patriarcales, las estructuras machistas, erradicar la violencia de todos los ámbitos y formar nuevas generaciones que entablen vínculos más sanos y reflexivos. 

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