Nos hemos preparado toda una vida para establecer un esquema de prioridades a la hora de gobernar

Por Ricardo Clemente Quintela – Habían pasado apenas tres meses de la asunción de nuestro gobierno,  cuando el Covid 19 empezó propagarse  por el mundo. Ante esto,  no dudamos en privilegiar la vida y la salud de nuestra gente,  adhiriendo  al Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio decretado por nuestro Presidente.  Estábamos  preparados  para otra cosa, para distribuir expectativas y  esperanza,  no para una Pandemia;   pero aquí estamos saliendo juntos,   de apoco volviendo a una nueva normalidad,  y volviendo mejores, en lo que hace a la conciencia social.

Hace poco festejamos el día de La Rioja  y esto dio  pie  para compartir algunas reflexiones vinculadas a  mi paso por  el municipio  y este presente como gobernador.   Por otro lado,  se da también esto de poder asociar aquella gestión  con  las  políticas públicas que pensamos para la provincia, hoy en cuarentena administrada, camino a nueva normalidad, la cual deberemos pensar para mejor resguardo de la vida en sociedad.

Creo que todos dejamos un sello cuando pasamos por alguna gestión, cuando estuvimos en el municipio, humildemente creo  que la fisonomía a la ciudad  empezó a cambiar  y sentamos  las bases para la descentralización operativa;   una política   que en este contexto de pandemia cobró mayor sentido. Durante esos años pusimos en funcionamiento los Centro de Participación Riojana CEPAR.  No solo se  trataba de descentralizar operativamente los servicios habituales del Municipio  (recolección de residuo,  alumbrado, bacheo, desmalezamiento),  sino también brindar  los servicios de organismos provinciales  y nacionales,  que motivaban trasladarse al centro de la Capital.  Se alcanzaron a abrir dos CePaR,  pero la idea era constituir equipos autónomos de servicios  para los cuatros puntos cardinales mas el centro

Mirar atrás y verme hoy en la gobernación, no me sorprende en el hecho,  de que formó parte de los deseos de un dirigente político. Uno busca el poder porque es la herramienta de transformación por excelencia.  El poder te sirve para, transformar en términos positivos la vida de la gente, y procuramos distribuirlo de manera tal que le alcance a todos los sectores de la sociedad y básicamente a los sectores más vulnerables.

Siempre hemos trabajado atendiendo, entendiendo y comprendiendo los problemas de todos los sectores;   pero también es cierto que el peronismo nos enseñó que debemos tener una mirada especial por los vulnerables.

Cuando planteamos esto de distribuir el poder,   surge el interrogante de si se puede conformar a todos,  o si eso es solo es algo ideal. La respuesta es que, concretamente,  en términos de viabilidad para el conjunto  si se puede, el problema es otro. Lo que no se puede hacer,  es satisfacer las expectativas de todo el mundo.

Las expectativas de todo el  mundo  es querer  vivir de la mejor manera posible con el menor esfuerzo posible.  Esto parece una cuestión propia del ser humano,  pero  la debemos cambiar,  no hay otra salida. Si no aprendemos lo que nos enseña la pandemia respecto a la necesidad de asumir una responsabilidad social ante la realidad, estaremos perdiendo una gran oportunidad.

También están aquellos que demandan,  reclaman; que cuestionan y critican, y no estoy para nada en contra; en la medida que eso  se pueda  traducir  en algo constructivo. Los reclamos ayudan a corregir  errores concretos.  Y si las demandas son genuinas, naturalmente el gobierno debe  esforzarse  para satisfacerlas;  pero hay que entender que de acuerdo al sector que demanda, el mandatario debe tener un esquema de prioridades. Como políticos nos hemos preparado toda una vida para establecer un esquema de prioridades  a la hora de ejercer el poder. Es un esquema como el que establece un jefe de familia hacia dentro de su hogar. La prioridad como padres son los hijos; la de un gobernante,  los ciudadanos. Cuidarlos, tratar de generar  todas las condiciones para que puedan educarse, curarse, tener   un  presente y un  futuro digno.

Cuando llegamos el 10 de diciembre  lo primero que garantizamos es que todos los trabajadores públicos pudieran pasar sin sobresaltos las fiestas. Definimos, quizás con la resistencia de algunos compañeros,  por los temores  que cualquiera puede tener,  como quien dice  de llegar a fin de mes. Pero decidimos distribuir los pocos recursos que teníamos en la gente. 12 mil pesos en cuatro cuotas para los trabajadores públicos de planta. Nos interesaba que pudieran administrar sobre esa distribución;  y para los precarizados tres cuotas de cuatro mil y  dos de mil pesos.

Por concepto, lo que venimos planteando desde nuestra época en la Juventud Peronista, es que la mejor plata,  es la que se pone en el bolsillo de todos los trabajadores, porque estos como consumidores  son quienes movilizan la economía. La prioridad es la salud, no es que está en contra esta con lo primero. Por ejemplo vos no pagas el auto pero les das salud a tus hijos, no pagas la luz pero les compras los remedios a tus hijos. La salud de nuestros ciudadanos es lo primordial y eso es innegociable.

Nosotros hemos  aplicado políticas activas que alcancen a todos los sectores de la sociedad. Tenemos que comprender que lo que está sucediendo es algo a nivel global  y aquellos gobernantes que creyeron que no generaban empatía con estas decisiones tuvieron consecuencias de pérdidas de vías altísimas como en Europa y EEUU”. Y ahora nos damos cuenta que en Brasil eligieron un gobernante que está pensando en otra cosa. Cuando la única herramienta que tenemos para curar ahora  el Covid  19, es el aislamiento social preventivo.

En el contexto del avance del plan de salida también es posible tener que volver atrás aunque nadie quiera esto. Hay distritos que retrocedieron como CABA y AMBA, o Córdoba   Capital y retrocedieron porque el comportamiento colectivo no fue el adecuado. El virus empezó a circular y empezaron a producirse de nuevo contagios por la capacidad de transmisibilidad, entonces  es necesario que como sociedad podamos estar a la altura de las circunstancias.

Muchos sectores ya fueron habilitados,  pero como en todo el mundo el transporte es lo más delicado de tratar,  porque cuando se moviliza la gente se moviliza el virus. En ese sentido, nosotros no somos una excepción, pero siempre con políticas activas. Somos la única provincia que le ha dado plata a los taxistas y remiseros, le dimos dos partidas de 5 mil pesos. Por superpuesto que no es suficiente,  pero además le hicimos una propuesta para que tomen un crédito a una  tasa cero, porque también sabemos   que los vehículos de este  servicio público, en este contexto  no van a tener pasajeros  porque la gente está en su casa y si salieran a trabajar atentaría contra ellos mismo también.

Tenemos que entender que no es un problema de Juan y de Pedro,  es un problema de la sociedad. Sé que muchos piensan que estamos afectando sus derechos o restringiendo su voluntad, pero lo que estamos haciendo es proteger la salud y la vida de los riojanos, que es nuestro principal mandato y lo tengo que ejercer con toda rigurosidad y con todo el costo político que esto significa.  A mi podría gustarme más,  que nos aplaudan por abrir todas las actividades  pero podríamos provocar una calamidad.

El texto surge a partir de declaraciones vertidas por Ricardo Quintela en el programa “Bajo La Lupa”, en su edición del jueves 21 de Mayo; conducido por el periodista Esteban Gianello, en Canal 9 La Rioja.

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