Opinión – El Desarrollo Sustentable

Por Benito Julio – Ocurrió un día en que alguien se lamentó en la mesa de la ruina en que se hundió el pueblo cuando lo abandonó la compañía bananera, y Aureliano lo contradijo con una madurez y una versación de persona mayor. Su punto de vista, contrario a la interpretación general, era que Macondo fue un lugar próspero y bien encaminado hasta que lo desordenó y lo corrompió y lo exprimió la compañía bananera, cuyos ingenieros provocaron el diluvio como un pretexto para eludir compromisos con los trabajadores…(1)

Urge la necesidad de llevarnos bien con nuestro ambiente para nuestras vidas y las que vendrán. El desarrollo sustentable a formado una concepción innovadora a partir de prestar atención a los desequilibrios de los ecosistemas, provocados por la humanidad.

Desde la aparición del término sustentable este ha sufrido una evolución conceptual. En sus orígenes el término desarrollo sustentable se lo utilizaba, y aún mucha gente lo hace, para referirse a aquel desarrollo que, haciendo uso de los recursos para satisfacer cada vez más las necesidades de la población no compromete la preservación de esos recursos para las generaciones futuras (2). Pero el concepto de sustentabilidad implica mucho más que un uso racional de los recursos naturales, tiene que ver con otros aspectos de una sociedad más allá de lo natural, tiene que ver con la calidad de vida.

La calidad de vida en el desarrollo sustentable propone el cuidado del ambiente y de la equidad social presente y futura. Estos términos, permanentemente lo expresan, funcionarios, economistas,  profesionales, ambientalistas, biólogos en diferentes circunstancias. Tiene su desarrollo práctico posteriora las guerras, catástrofes, hambrunas, epidemias y pandemias, de cómo mejorar la vida de las poblaciones afectadas, como obtener el alimento, la vivienda, y el trabajo luego de las calamidades.

La Argentina posee actualmente un patrón de industrialización más desarticulado y dependiente del capital extranjero y del comercio intrafirma de las transnacionales que en las décadas pasadas. A esto se suma la desaceleración del incremento de los sectores agrícola y energético y la lógica pérdida de soberanía alimentaria y energética. (3)

La manera de  lograr independencia alimentaria regional es a través de la sustentabilidad, y para su estudio, tener en cuenta las múltiples variables de los fenómenos ambientales que se acrecientan con la modernidad, como: calentamiento global, lluvias ácidas, adelgazamiento de la capa de ozono, efecto invernadero, basurales,agroinsumos, la biodiversidad, impacto ambiental.

Estas variables se agravan en una comunidad, cuando no se cumplen la legislación existente, los desechos industriales sin tratamiento, pérdida de la biodiversidad, presencia permanente de basurales, escasa participación de la comunidad en las soluciones, falta de conciencia ambiental, falta de organización comunitaria e institucional,  la falta de atención a la salud el trabajo la educación y la cultura.

La provincia de La Rioja no es ajena a estas tensiones, donde el clima y el relieve de todo el territorio no se remedian fácilmente para el desarrollo de los pueblos, sino con proyectos sustentables. En sus inicios poblacionales las culturas originarias han manejado los espacios ambientales de una manera equilibrada, especialmente con las especies autóctonas, como el algarrobo, el chañar, el maíz  y sus derivados de los procesos alimentarios, el manejo agrícola con el sistema de terrazas y los canales para riego; asimismo la domesticación de especies como el huanaco, la llama y el suri  entre otros,  para alimentarse, vestirse y trasladarse.

Un tema siempre en la mira de los pueblos y ciudades de la provincia, el agua, vital para las poblaciones humanas, animales y vegetales. En su formación y conservación el agua en las altas montañas se manifiesta como grandes reservorios, lo faltante en todas las democracias pasadas, es la decisión de proyectos para el almacenamiento, y utilización de esas fuentes.

Convertir en un lugar respetable nuestra naturaleza y en el espacio donde decidimos vivir, podemos iniciar nuestro accionar sustentables, con pequeñas tareas: una huerta familiar, una cocina con alimentos saludables, obteniendo las proteínas necesarias para que nuestro organismo adquiera inmunidad ante la convivencia con los microorganismos (bacterias, virus, hongos). De esta manera rompemos las cadenas de alimentos industrializados a grandes escalas y con sello empresarial global. Asimismo un cuerpo sin enfermedades, para no darle chance a la atención de la salud y farmacéutica privadas. Nos emancipemos por una soberanía alimentaria, económica, energética y cultural.

Actuemos pronto, minimicemos los problemas socioambientales antes que se profundicen, trabajemos desde la sustentabilidad,  sino tendremos muchos Macondo, con la llegada de la peste del insomnio y más tarde el diluvio: “Llovió cuatro años, once meses y dos días…

                                                                                Benito Julio (Integrante de la AMP-CTA)

  • García Márquez, G. “Cien años de soledad”-Ed. Sudamericana- Bs.As.-1970
  • Herrera Juana- Revista ABC Ambiental, DIMAyDES- Ed. Joven- La Rioja- 1998
  • Sanchez, Miguel- Declinación del modelo sojero en las próximas décadas…-Ed. DYCSA- Argentina- 2007

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