Opinión – Ricardo Quintela: mi único héroe, en este lío

Si hay un sello que jamás nadie podría quitársele a Ricardo Quintela es el de ser (como otrora se decía de Evita) el abanderado de los humildes, de los que menos tienen, de aquellos que jamás tuvieron la posibilidad de zafarse de las arenas movedizas de una pobreza estructural que malogra a nuestro país desde hace más de un siglo y que cada tanto se sumerge en gobiernos neoliberales que lo detienen súbitamente.

Hace un año, ese mismo pueblo le dio la responsabilidad de gobernarlo. Él y ninguno de sus elegidos supo qué es lo que se avecinaba, nadie sabía el tipo de enemigo que le iba a tocar combatir. Apenas a 4 meses de haber asumido, un virus extranjero nos apartó de las calles, de nuestros trabajos, nos quitó el pan que día a día le dábamos a nuestros hijos… sin embargo, con errores, con improvisación ante lo desconocido, pero también con aciertos y compromiso se puso al hombro la causa del pueblo y jamás le escapó a la responsabilidad (como otros actores políticos) de buscar las soluciones para brindar el pan a aquellos que no lo podían conseguir por sus propios medios. El techo se los dio a aquellos que no tenían donde refugiarse del enemigo invisible, entregando un gran número de viviendas en el sector sur.

Apenas se pudo activar el comercio, se ideó un programa llamado PRIL (Programa Riojano de Inserción Laboral) para generar empleo para los jóvenes.Hoy parece lejano recordar, a los que algún medio radial se proponía en denostar como la “milicia venezolana”. Eran y afortunadamente son, un grupo de jóvenes riojanos que quiso servir al terruño en un momento de nuestras vidas que quedará para siempre grabado en nuestra memoria: Los chaleco rojo. Entonces podremos decir que hubo un gobernador que se comportó como un héroe y nos cuidó a todos, aunque este enemigo no perdonó a muchos y se los llevó.

Más 400 riojanos, amigos, hermanos, compañeros, hijos, padres y madres… nos han dejado. Son las víctimas de años de abandono de nuestra salud pública, de años de desidia y de incompetencia a la hora de trocar viejos resabios. El virus sólo desencadenó la tragedia, la aceleró.Nosotros, los riojanos, siempre hemos demostrado una enorme capacidad para solidarizarnos, para hermanarnos con el otro, para compartir el dolor a la hora de enfrentar dificultades. Esa misma cualidad nos ha ayudado, con rapidez, a sentar las bases de una vida austera, pero mejor y donde están presentes los valores que pueden transmitirse desde un gobierno.

Hoy, podemos decir que siempre Ricardo Quintela estuvo y está acompañando y ayudando a los ciudadanos de a pie, recuperando su dignidad, su honradez en el trabajo, su ganas de ser útiles a sus familias y a la sociedad. Toda su vida luchó contra otro tipo de enemigos y también los derrotó, para llegar a gobernar la provincia y poner un estado de bienestar presente otorgando los derechos consagrados en el Artículo 14 Bis de nuestra Carta Magna.

La columna vertebral de su gobierno es Pan, Techo y Trabajo generando políticas públicas en función a ese postulado es el Plan Angelelli, el PRIL, la gran inversión en salud, en educación y la perspectiva de género, entre lo esencial. También hizo lo propio en materia energética, alimenticia y en desarrollo social.

Como pueblo, nuestra tarea es crear las condiciones en las que cada riojano tenga la oportunidad de crear una vida mejor para sí mismo, en un entorno donde la necesidad sea contrariada por un derecho. Pero el gobierno no puede hacer frente a esos problemas por sí solo, más allá de que en varias ocasiones salió a dar la cara a trabajadores municipales, que en una clara maniobra de politiquería, apuntaron los cañones contra la persona que salió a auxiliarlos… eso es hacerse cargo hasta de lo que no le corresponde. Tampoco podemos olvidar que en este año de inacción municipal se hizo cargo de las calles, del alumbrado y hasta de las plazas.

Sin embargo, hace falta que todos aunemos esfuerzos, colectivamente, para lograr los cambios necesarios. Para muchos defensores de lo indefendible, es muy fácil criticar a un mandatario por equivocarse, pero miran para otro lado cuando se les habla de gestión y de dar soluciones a la sociedad. Sólo tiene la posibilidad de errar, aquél que hace. Quien no hace nada es difícil que se equivoque y quien sólo levanta la mano en contra del beneficio del pueblo, es mejor que se quede en su casa quinta. ¿Que falta y que quedaron muchas cosas por hacer? Por supuesto que falta. Pero es aún más difícil con mensajes que tienen a confundir, a dividir y a llenar de odio injustificado a nuestra sociedad. Porque cuando las tareas no se hacen o se están haciendo mal, lo mejor es tener dividido al pueblo… la grieta, es la única manera que el adversario tiene para “reinar”.

Para lograr esos objetivos, necesitamos también transformar al gobierno de un sistema que sirve a intereses minoritarios y particulares a otro, que atienda las necesidades de todos y todas los riojanos por igual. Estamos seguros de que Ricardo es un convencido de que las mejores soluciones para los problemas que tenemos en nuestra provincia sólo se pueden encontrar trabajando conjuntamente, esto requiere un compromiso de cada uno de nosotros. Todos estamos invitados a transformar La Rioja en un lugar que nos contenga y sea el sustento de todas y todos, sin distinción alguna. Por todo esto digo que: Ricardo Quintela es mi único héroe, en este lío.

Puigdomenech, Javier. 28087167 – Avila, Rosario. 38222427 – Chreim, Jose. 28896331 – Rosales, Mario Alberto. 26713900 – Elvio Romero Sarquis DNI 33234433

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