Pronunciamiento – Docentes universitarios de la UNLaR en crisis, cuarentena y falta de empatía política

Lxs docentes universitarios de la UNLaR, transitamos el Aislamiento Social y Obligatorio, en medio de una gran crisis general donde lo personal y colectivo de los docentes se acentúa, ya que esto nos enfrenta a nuestro trabajo bajo NINGUNA DIMENSIÓN DE NORMALIDAD.

Podemos comenzar por las prácticas docentes virtualizadas; transformadas en teletrabajo de golpe, sin preparación, sin capacitación, sin recursos y hasta acá sin directivas claras sobre los Objetivos y Metas de esta etapa que recorremos. Esta es la regla y no la excepción.

Esta dimensión la afrontamos SOLOS (y como Dios nos trajo al mundo), desde nuestro leal saber y entender; afrontando un costos para poder sostener un mínimo de infraestructura en espacios físicos no acordes para la tarea. Idéntica situación viven los alumnos.

En este sentido, queremos ser absolutamente claros: NO ESTAMOS DANDO CLASES, apenas logramos, con un inmenso esfuerzo académico, didáctico, psicológico, económico y familiar, sostener un CONTACTO PEDAGÓGICO, que muchas veces sabe a milagro tecnológico.

Los objetivos de ese CONTACTO PEDAGÓGICO son también subjetivos y desde este pensar en solitario (confiando en producir colectivamente) proponer líneas académicas mínimas para que cuando se defina la NUEVA NORMALIDAD, encontrar entre TODOS el modo de desarrollar, abarcar y superar el presente año lectivo.

Ante esta situación donde lxs docentes nos sentimos destratados y maltratados; la Agrupación Docente Paulo Freire manifiesta y solicita:
1) Urgente puesta en marcha de Paritarias docentes para tratar nuevos protocolos y reglamentaciones referidos a normas y protocolos de praxis, seguridad y salud laboral.
2) Dar de baja las “encuestas” de todo tipo que avasallan las condiciones laborales y académicas de los docentes en ESTADO DE CRISIS.
3) Construir canales de diálogo fluido y continuo con TODOS los docentes para que los estados de situación sean reales y fidedignos
4) Empezar a construir normas y reglas claras de acuerdo a la inédita situación por parte de la Institución.

Lo anterior es claramente un deseo, un desafío pedagógico y académico que lxs docentes desarrollamos HOY en una verdadera CRISIS POLÍTICA, ECONÓMICA, GREMIAL, SOCIAL, FAMILIAR y también PERSONAL. Familias donde hay uno o dos docente y dos o tres hijos en edad escolar; con una o dos computadoras y con servicios de internet que han colapsado hace rato. Familias que hoy todavía intentan sobrevivir con nuevos modos de convivencia donde las medidas colectivas de cuarentena ponen en jaque todas las formas conocidas de convivencia y nosotros, PERSONAS que trabajamos como docentes, también somos atravesados por factores personales, emocionales y sociales, que nos acercan bastante a la vulnerabilidad.

En este derrotero las distintas directivas, encuestas y prescripciones que van surgiendo de los distintos departamentos aparecen como desvinculadas de la realidad que hoy sostienen casi estoicamente los docentes. ¿Definir qué contenidos vamos a poder desarrollar? Cuando nos tropezamos con nuestras propias piernas ¿Cómo trabajaríamos lo faltante a la vuelta? Cuando no se sabe si habrá una vuelta ¿Cómo vamos a evaluar prácticos, parciales o incluso exámenes finales? ¿Quedó definida una nueva normalidad y lxs co-autores junto con los estudiantes no nos enteramos? Nos llevan puesto en su presión por alcanzar la silla del Olimpo sin hacer pie en la realidad que vivimos. Por figurar en portales, con cualquier actividad, nos llenan de presiones a los bufones de este circo… los docentes.

Y casi como un capítulo digno de Macondo se aparecen una serie de encuestas de “control de la función docente” para que sean desarrolladas por estudiantes. Primero “oficial institucional”; en una CLARA VIOLACIÓN DE LOS ACUERDOS PARITARIOS Y LOS INSTRUMENTOS INSTITUCIONALES DEBIDOS. Las autoridades institucionales responsables deberán rendir cuentas al respecto.

Pero además, está la propia encuesta surgida desde sectores estudiantiles, surgida luego de “conversaciones con autoridades”. La primera cuestión que nos surge es: ¿Saben estos estudiantes cuál es la realidad de sus compañeros y compañeras; que afrontan con alta precariedad esta crisis? ¿Saben los esfuerzos que realizamos los docentes para contener a muchos estudiantes en esta situación de precariedad de insumos y recursos? La encuesta presenta aspectos insólitos como describir la frecuencia de las respuesta o contactos docentes-alumnos; desconociendo TODA la situación familiar y personal de los docentes y de sus mismos representados.

Agrupación Docente Paulo Freire

Dejar respuesta

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí