Ricardo en TN – Creyeron que lo estaban hachando y le abrieron la cancha

La patética vocación antiperonista  de TN le permitió al gobernador Ricardo Quintela denunciar a nivel nacional los intereses creados en torno a la convivencia entre lo privado y lo público en el sistema de salud. Se trata de un problema estructural que alguien debía plantear, ya que en tiempos de crisis como estos se abre la posibilidad de avanzar a fondo con cambios que el pueblo espera desde hace mucho. El debate está abierto, el desafío es mirar más allá de lo obvio.

Lo cierto es que la producción de Nicolás Wiñazki pensó que se podía comer con facilidad un gobernador peronista, sin haber reparado en chequear el verdadero contexto sus  dichos.  Claramente las palabras de Ricardo Quintela, de las que se tomó el canal porteño para polemizar, fueron un reto, pero dirigido a la conducta de ciertos médicos de nuestro medio; de quienes solo diremos que están lejos de representar el heroísmo que caracteriza a lxs trabajadorxs de la salud en general.

El verdadero  marco del supuesto disciplinamiento a lxs médicos por parte del Gobernador,  tiene que ver justamente con el difuso entorno que va entre lo público y privado; y la irresponsabilidad de ciertos profesionales a la hora de tomar las medidas de asepsia que exige el protocolo de prevención de covid- 19.  Para ser más claro.   Si trabajás en una clínica privada, donde detectaron un caso de coronavirus, no concurras a trabajar a la guardia de un hospital y menos te pongas a tomar mate con tu compañerxs; porque eso más que un descuido,  es un hecho doloso con potencial para causar estragos.

Tampoco este supuesto “reto a los médicos”, estuvo enfocado al sector privado, que en el  actual contexto supo ubicarse reconociendo que el Estado es el único capaz de centralizar y afrontar la crisis sanitaria que podría  provocar la pandemia  de coronavirus. Al menos los sectores más serios de este ámbito así lo reconocen.

Blanco sobre negro,  la mañana  que Ricardo Quintela pronunció el  supuesto “reto a los  médicos”, dirigía sus palabras  mirando de frente  a un sindicalista del sector de la salud,  que supo darle la razón en ese momento;  y luego admitir que los dichos del gobernador fueron sacadas de contexto.

Sería muy ingenuo por parte de un mandatario provincial victimizar a un sector al que por otro lado constantemente viene reivindicando por sus servicios esenciales en todo sentido. Más bien  la imagen de Ricardo Quintela sonriendo a pantalla partida con un Nicolás Wiñazky desencajado del otro lado, reflejó un acto  humildad y audacia puesta de manifiesto por un gobernador que viene actuando a la altura de las circunstancias; en esta ocasión, conjugando de manera precisa en su responsabilidades, la experiencia con el riego de lo que se pone en juego.  

Por El Tala Comunicación Popular

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