Suenan clarines señal que cabalgamos

Cuando el problema de una provincia es sistémico, es necesario tener la decisión política y la fuerza social a favor para ir explorando modificaciones en las bases, es decir, en las estructuras que nos han condenado desde hace mucho al estancamiento. Por Hugo Miguel Doliani

Uno de esos problemas ha sido el centralismo porteño, apoyado muchas veces por intereses mezquinos, y esos intereses son más individuales, o corporativos, que políticos.

Quienes han sostenido el sistema, hoy quieren instalar una interna donde no la hay. Puede haber disensos y debates, y de eso se trata GOBERNAR con mayúsculas.

A los sembradores de nubes, se le suma una oposición irresponsable, es decir, a cualquier intento de impedir la unidad política a la que apuntó -y apunta- el gobernador Ricardo Quintela.

Para las face news hay que anteponer como excusa algún nombre propio antes que a un modelo, que toque algún interés que, por espurio, es histórico y culturalmente propios de una minoría que hicieron de La Rioja una provincia inviable.

Ponerse en dirección a otro estilo de Nación, centralista, injusto social, política y económicamente, es el único capital que les queda a una minoría clasista, influida por algunos medios de comunicación, nacionalmente masivos y corporativos, y otros, riojanos, del lado del oportunismo.

Acusan de asistencialista a quién se ocupe del hambre que dejó el gobierno de Macri, con la oportuna complicidad de la UCR con Cambiemos, es una historia reciente que nos empapa a todos, o al menos a la mayoría de los argentinos en general, y a los riojanos en particular.

Tal vez moleste la rapidez de reflejos del Gobierno riojano, que más allá de ocuparse de los más necesitados, pone en práctica proyectos y realizaciones que apunten al desarrollo sustentable, algo que solo podemos lograr con una Nación que apoye el federalismo, en línea con la postura de unidad de Ricardo Quintela.

Sepan todos los medios y la oposición irresponsable, que nada alejará al gobierno riojano de su camino al desarrollo, ocupándose de los que más necesitan y privilegiando a la fuerza de la Pymes, las economías regionales, al comercio, a los profesionales, que apunten al consumo interno para generar empleo genuino y crecimiento, el federalismo está en marcha, cueste lo que cueste y duela a quien le duela. Es hora de construir, y eso está haciendo el Gobierno de La Rioja.

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